Franklin Carreño Cantillo

Ciudadano Colombiano Secuestrado en Venezuela

Prisionero Político desde el 2 de abril de de 2006

Recluido en La Penitenciaría La Picota de Bogotá

FRANKLIN CARREÑO CANTILLO, tiene 44 años de edad, es tecnólogo en administración agropecuaria y profesional en administración de empresas, cabeza de familia y padre de dos menores de edad, actualmente prisionero político victima de un falso positivo en el marco de la política de seguridad democrática.

Desde su formación profesional FRANKLIN se ha caracterizado por aportarle a la sociedad en los diferentes ámbitos; durante 11 años se desempeñó como funcionario público en diferentes instituciones del departamento del Magdalena y posteriormente estableció su residencia en la ciudad de Maracaibo (Venezuela), donde ejercía la docencia en cooperativas del sector agrícola hasta la fecha de su secuestro.

El 2 de abril de 2006, en un centro comercial de la ciudad de Maracaibo, FRANKLIN fue secuestrado por 4 sujetos vestidos de civil, dos de ellos con acento colombiano, fue drogado forzadamente y conducido en condiciones degradantes a la ciudad de Maicao (Colombia), donde a cambio de dinero fue entregado por sus captores a dos hombres colombianos y posteriormente puesto a disposición de la policía nacional, bajo simulación de un operativo de captura.

FRANKLIN fue vinculado a una investigación penal por la Fiscalía 3 Delegada ante los Jueces Penales del Circuito Especializados de Santa Marta, bajo los cargos de Rebelión y Concierto para Delinquir, utilizando únicamente como pruebas informes de inteligencia de la DIJIN y declaraciones de reinsertados.

Pese a que el proceso penal se ha llevado a cabo en la ciudad de Santa Marta, FRANKLIN fue trasladado a la ciudad de Bogotá desde el 3 de abril de 2006, lejos de su familia y amigos, siendo recluido en La Penitenciaría La Picota de Bogotá hasta la fecha, vulnerándole su derecho al acercamiento familiar y contacto con el exterior, y sometiéndolo a condiciones climáticas adveras que en varias oportunidades han deteriorado su estado de salud.

El secuestro-detención de FRANKLIN ha desequilibrado su núcleo familiar, causando daños emocionales y económicos a su esposa, hijos y padres de avanzada edad, quienes dependían económicamente del prisionero político.

Desde el inicio del proceso penal, FRANKLIN denunció su secuestro ante la Fiscalia y por ende el montaje judicial por parte de la Policía Nacional, sin embargo, la Fiscalia hizo caso omiso a su denuncia y profirió resolución de acusación en su contra, pasando el proceso a etapa de juicio, actualmente a la espera de sentencia por parte del Juez Único Especializado del Circuito de Santa Marta.